Tengo la meta de leer 50 libros este año y escribir en mi blog acerca de cada uno de ellos. Ahorita estoy leyendo una antología de cuentos cortos de ciencia ficción española. Una entrada en el blog acerca del libro entero no sería adecuado, así que decidí bloguear (es palabra?) en cuanto a cada cuento corto que voy leyendo.

La primera historia en el libro es “El rebaño” por César Mallorquí. Se trata de un perro que pastorea un rebaño de ovejas y un satélite que se llama Geosat. Los dos observan el mundo post-apocalíptico después que un virus mata a toda la humanidad, llegando hasta un humilde pastor en los Pirineos. El satélite es programado para transmitir y recibir datos, o sea, comunicar con el hombre. Con la disfunción de la humanidad, ya no puede comunicarse con ella, y su inteligencia artificial le impulsa a buscar algún rastro de la civilización humana.

A la misma vez, un perro que se llama Brezo cuida a un rebaño de ovejas tontas y asegura que se mantenga el orden que el pastor había establecido. Este relato traza las historias de Brezo y Geosat hasta el punto en que cruzan sus caminos. Habla de lo que quedaría si toda la raza humana dejara de existir de un día para otro.

Lo que me impactó más de este cuento es que es muy probable que si todos nosotros muriéramos hoy, todo lo que hemos construido quedaría nulo. Las maquinas dejarían de funcionar, la naturaleza sobrevendría a los edificios y la infraestructura, hasta los rebaños poco a poco se desharían sin humanos que construyan.

La primera vez que leí “El rebaño”, me comuniqué con Mallorquí para preguntar si él era una persona religiosa o no, pues quería saber si la religión había influido mucho en su escritura. También le dije que yo interpreté que su cuento decía que no podemos construir el cielo, pues todo lo que el hombre fabrique es destinado por deshacerse. Además, y como el humano no puede construir ninguna cosa sin que ella se deshile.
Así contestó:
No, no soy una persona religiosa. Sin embargo, comprendo que el tema de mi relato, el apocalipsis, admite una visión religiosa. En ese sentido, por supuesto, los seres humanos no pueden crear el cielo en la Tierra. No obstante, estoy en desacuerdo contigo en un aspecto: sí que podemos crear el infierno. De hecho, es lo que llevamos haciendo miles de años.”

Un cuento brillante que da mucho para rumiar. ¿Puede el hombre construir el cielo en la tierra? ¿Puede crear el infierno?

¿Qué piensas tú?

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