Elia Barceló escribe un cuento bien raro con “La estrella”. Se trata de una expedición en un futuro lejano en que unos exploradores viajan a Vieja Terra para ver si se puede restaurar el planeta en que vivían sus antepasados. La Vieja Terra que visitan es un desierto total. En lugar del continente europeo, encuentran un vacío, restante de un invierno nuclear, en que no hay nada. Polvo quemado cubre toda la superficie de la tierra y no vive nada. Los viajeros son Ken, una mujer progresista que prefiere vivir en las colonias que tienen en otros planetas, y Boris, un restauracionista quien cree que será posible volver a Vieja Terra a vivir y restaurar el planeta.

Los otros personajes del cuento no son personajes como nosotros conocemos, ni tampoco como Boris y Ken conocen. Un conjunto de 5 personas — los llamaré personas aunque no son personas; mejor sería llamarles inteligencias o espíritus, almas, o seres, aunque no sean ninguna de esas cosas tampoco. Este conjunto de personas  se llama “la estrella” y ella/ellos viven—aunque no sea vivir lo que hacen—en la Tierra y parecen algo post-humano.

“La estrella” relata el encuentro de los viajeros y la estrella en Vieja Terra. No expondré aquí todo lo que pasa en el cuento, pero “La estrella” me dejó con la pregunta, ¿qué haría yo si me encontrara con una especie de humanos que hubiera evolucionado más allá del homo sapiens? ¿Si hubiera una manera de ser como ellos y comunicar, pensar, sentir, crear a otro nivel de realidad que no existe para el ser humano, querría ser como los otros seres?

¿Qué piensas? ¿Si pudieras evolucionarte más allá que el ser humano, cómo serías?

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